El soldado de la Policía Militar Marcelo Ramos Araújo, de 32 años, fue detenido la noche del sábado 21 de febrero en el barrio Jardim Camburi, en Vitória, capital del estado de Espírito Santo, Brasil.
Los hechos ocurrieron en el estacionamiento de un supermercado de la zona, después de un desfile de un bloque de carnaval que se había reunido en la avenida Norte Sul.
Lo que ocurrió en el estacionamiento
Según el boletín oficial, la víctima, una mujer de 26 años que también es soldado de la Policía Militar, se encontraba dentro de un vehículo.
De acuerdo con su relato, Marcelo la sacó por la fuerza, la tomó por las piernas, la arrastró por el suelo y la golpeó en la cabeza.
Testigos y personal de seguridad del establecimiento intervinieron para intentar frenar la situación mientras avisaban a la Policía Militar.
Cuando la patrulla llegó al lugar, encontró al soldado alterado y, según el informe, intentando continuar con las agresiones incluso en presencia de los agentes.
Reacción contra los propios policías

Los agentes dieron la orden de detenerse, pero el militar desobedeció.
Según el registro, empujó a compañeros y amenazó a los policías que atendían la emergencia.
En medio del intento de controlarlo, lanzó un golpe en el rostro del sargento Robson, también integrante de la corporación, rompiéndole los lentes.
Para reducirlo, fue necesario el uso de bastón y gas pimienta.
Finalmente, recibió orden de arresto en el lugar.
Videos grabados por testigos fueron enviados a la página de noticias Espírito Santo Qap y circularon rápidamente en redes sociales.
Denuncia de antecedentes y amenazas
En su declaración, la víctima afirmó que los episodios de violencia eran repetidos.
Indicó que había recibido amenazas constantes, incluyendo advertencias de que podría dispararle en la mano o en la rodilla.
También declaró que el soldado ejercía control sobre su vida financiera mediante intimidaciones.
Conversaciones por aplicación de mensajería fueron anexadas al proceso como indicios de amenazas y comportamiento abusivo.
La policía confirmó que la víctima solicitó medidas de protección previstas en la Ley Maria da Penha.
Por orientación del comando, el arma funcional del soldado fue retirada de manera preventiva.
No se informó si estaba armado en el momento de los hechos.
Proceso judicial y prisión preventiva
El sospechoso fue trasladado a la Delegación Regional de Vitória.
Allí fue formalmente acusado por lesiones, injuria y amenaza en el contexto de violencia doméstica, además de amenaza, resistencia y desacato por la agresión al sargento.
Después de los trámites legales, fue llevado al presidio militar ubicado en el Cuartel del Comando General de la Policía Militar, en el barrio Maruípe, donde quedó a disposición de la Justicia.
El lunes 23 de febrero se realizó la audiencia de custodia.
La jueza Raquel de Almeida Valinho decidió convertir la detención en prisión preventiva.
En su decisión, señaló la gravedad de los hechos y el historial de violencia mencionado por la víctima.
La magistrada indicó que mantener al acusado en libertad representaba riesgo para la integridad física y psicológica de la denunciante.
Pronunciamientos oficiales
La Policía Militar informó que la Corregiduría abrirá un Inquérito Policial Militar para investigar el caso.
El proceso también será remitido al Ministerio Público Militar y a la Auditoría de Justicia Militar.
La institución indicó que, si se comprueban irregularidades, el soldado podría enfrentar sanciones administrativas y penales, incluyendo la posible expulsión.
El gobernador de Espírito Santo, Renato Casagrande, calificó el hecho como un crimen y una cobardía en sus redes sociales y ordenó investigación inmediata.
La Asociación de las Praças de la Policía Militar y del Cuerpo de Bomberos Militar del Estado de Espírito Santo expresó su postura contraria a cualquier acto de violencia y manifestó confianza en las autoridades para el esclarecimiento del caso.
— VIDEOS DE NOTICIAS (@sucediendonotic) February 26, 2026
