San Antonio, Texas, Estados Unidos – Kasey Rae Berry vivió un momento inesperado la noche del miércoles 28 de octubre de 2026, cuando salió a llevarle un postre a su esposo, Jesús Lucio Colin, de 33 años, conocido como “Chino”, y lo encontró debajo de su camioneta tras un incidente mientras realizaba una reparación mecánica.
La familia había preparado un funnel cake, un postre frito cubierto de azúcar, con la intención de compartirlo con Jesús.
Su esposa y su hija habían participado en la preparación, pues querían sorprenderlo con ese pequeño detalle.
Mientras ambas terminaban el postre, Jesús trabajaba debajo de su camioneta para cambiar el alternador.
Lo que parecía una tarea habitual de mantenimiento terminó convirtiéndose en un suceso inesperado para todos sus familiares.

Cuando Kasey salió para llevarle la comida, notó que las luces del vehículo seguían encendidas y que la música continuaba sonando.
Al acercarse, pensó inicialmente que su esposo estaba bromeando, como acostumbraban hacerlo en otras ocasiones.
La mujer incluso le tocó suavemente el zapato con el pie, esperando alguna reacción. Sin embargo, al no recibir respuesta, se dio cuenta de que la camioneta había caído sobre Jesús.
Los vecinos acudieron para ayudar y trataron de levantar el vehículo. Pese a los esfuerzos de quienes llegaron al lugar, Jesús ya había perdido la vida.
La noticia cambió por completo los planes de una familia que esperaba compartir una noche tranquila.
Habían celebrado 15 años de matrimonio días antes
La pérdida ocurrió en una fecha especialmente significativa para la pareja. Apenas cuatro días antes, Kasey y Jesús habían celebrado su aniversario número 15, una etapa durante la cual formaron una familia con cuatro hijos.
Además, la única hija de la pareja cumplió 10 años el lunes 2 de noviembre. La celebración llegó pocos días después del suceso que cambió la vida de la familia y que ahora estará presente en sus recuerdos de cumpleaños y reuniones familiares.
Para Kasey, continuar con la crianza de sus cuatro hijos representa un nuevo desafío tras la ausencia de su compañero durante tantos años.
El postre que había preparado junto a la niña quedó ligado a uno de los recuerdos más difíciles de aquella semana.
Jesús era voluntario en actividades deportivas
Más allá de su vida familiar, Jesús también era conocido por colaborar como entrenador voluntario de niños y jóvenes de su comunidad.
Sus allegados lo describen como una persona dispuesta a ayudar y compartir su tiempo con otras familias.
Su participación en actividades comunitarias formaba parte de la vida que llevaba junto a sus seres queridos.
Ahora, sus cuatro hijos y su esposa afrontan una etapa distinta, mientras conservan los recuerdos de los años compartidos.
La historia de Jesús Lucio Colin deja como último dato la dimensión familiar de esta pérdida: sus 15 años de matrimonio, sus cuatro hijos y una sorpresa preparada con cariño que nunca llegó a compartir.