Skip to content
Noticias

AM0RES QUE MAT4N.

marzo 24, 2022

Ivet era una mujer de 25 años a quien su expareja le quitó la vida en el barrio de El Clot de Barcelona, España. Los hechos han pasado este lunes y el hecho ha dejado huérfano a un niño de 7 años.

El autor de los hechos no soportaba la idea de que la joven rehiciera su vida con otro hombre y, por este mismo motivo, le quitó la vida y confesó el hecho a la Guardia Urbana.

En el año 2014 Ivet y Diego empezaron a salir y procrearon un hijo, que ahora tiene tiene 7 años de edad. Ambos vivían juntos en un piso de la Gran Vía cuando, por causas que todavía se están investigando, este hombre le quitó la vida y, posteriormente, fue a la Guardia Urbana de Barcelona para confesar lo que hizo.

Cuando los agentes llegaron al piso, pudieron comprobar que había el cuerpo sin vida de Ivet Caudet Aguilar con signos evidentes de que le quitaron la vida de manera ASFIX1ÁND0LA.

La investigación ha pasado a manos de los Mossos d’Esquadra, según explica Claudia Camacho, la hermana de la joven, el acusado constantemente la molestaba, hasta el punto que ella lo tuvo que denunciar: la perseguía por la calle y le mandaba muchísimos mensajes a cada momento.

La joven era una joven muy querida y este caso ha causado gran conmoción en todas partes. Sus amigos y familiares no han dudado en mostrar sus condolencias por este suceso tan trágico.

"Te quiero mucho, nunca llegué a pensar que eso te pasaría. No puedo entender cómo puede haber tanta maldad en este mundo", explica su hermana, que describe a la joven como una buena persona que tenía toda una vida por delante.

El responsable del hecho no tiene antecedentes policiales y, según las primeras hipótesis, le quitó la vida porque ella lo había dejado: estaba rehaciendo su vida con otra persona y él, movido por sus celos compulsivos de su machismo, decidió eliminarla.

Los moradores del lugar, situado en el número 839 de la Gran Vía de les Corts Catalanes, dicen que las discusiones entre los dos eran muy comunes y en alguna ocasión, habían oído gritos de auxilio y que habían llamado a las autoridades policiales para que intervinieran.