“Llamamos al 911 y nunca llegaron”.

María López esperó cinco días en cama a que llegara la atención médica pero nunca la recibió. La mujer de 39 años de edad perdió la vida la mañana de ayer martes en su vivienda, sin haber sido diagnosticada y sin que sus familiares sepan si tenía el coronavirus.

Su madre, Altagracia Reyes, narra que llamó varias veces al *462 y al 911 para pedir ayuda ya que su hija entró en gravedad, pero ellos nunca llegaron. También dijo que su hija tuvo contacto con una prima que perdió la vida la vida días atrás por el SARS-COVID-2. Los del 911 le dijeron a Altagracia que llevara a su hija a un centro hospitalario pero ella no tenía los medios para llevarla ya que su hija era obesa.

María padecía de falcemia y vivía con su madre quien no ha presentado síntomas pero tampoco ha recibido orientación de las autoridades sanitarias. En lagrimas ella dice que no sabe cómo olvidará a su hija, ya que ella vivía siempre al tanto de su hija, y así mismo su hija siempre estaba a su lado. Con esta tragedia López deja en la orfandad a sus tres hijos.

Ahora la familia solo espera que las autoridades realicen las pruebas para confirmar o descartar si contrajeron la enfermedad.